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Confirmado: la Consejería de Cultura, con una obra ilegal, dañó los tejos de Abamia

Agradecemos los esfuerzos del Gobierno del Principado de Asturias, a través del Director General de Patrimonio Cultural, don Adolfo Rodríguez Asensio, por interpretarnos el informe de don Tomás Díaz, catedrático de Botánica y director del Departamento de Biología de Organismos de la Universidad de Oviedo.

Preferimos, sin embargo, las esclarecedoras declaraciones del señor Díaz, que no dejan lugar a dudas. Las manipuladoras palabras que ayer expresó don Adolfo Rodríguez Asensio, Director General del Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, han quedado claramente rebatidas.

El sr. Rodríguez Asensio llegó a su cargo con la reivindicación de Santa Eulalia de Abamia en marcha y no ha dado un solo paso para reconducir los daños causados. Toda su labor ha consistido en intentar acallar a los buenos ciudadanos que han alzado sus voces para denunciar la aberrante restauración realizada en Abamia. Se le llena la boca hablando de criterios científicos, los que aplica, suponemos, en Santullano. Quizá algún poco democrático miembro de la "reunión seudocientífica de Villanueva" debiera salir ahora a la palestra a denunciar lo que también sucede en Oviedo, en las joyas de nuestro patrimonio.

Apenas un año después de su toma de posesión como Director General, el sr. Rodríguez Asensio, que por sus actos y declaraciones actúa como un científico en excedencia, no está en situación de aprobar la asignatura política.

Lo cierto es que se han cortado las raíces de los tejos más antiguos, afectando al mayor en un 18,26 % de sus raíces y al segundo en un 20 %, como consecuencia de unas obras que el Plan de Manejo del Tejo prohibe expresamente, como prohibe la artificialidad que los bolardos, bancos y luces causan en sus alrededores. [Entre a ver las raíces cortadas]

En dicho informe se habla de daños mínimos en el ramaje para el tejo mayor (un 2,5%) e inapreciables para el segundo tejo mencionado, añadiendo que dichos tejos "necesitan un seguimiento continuo" al haber sufrido cortes en sus raíces y compactación de suelos en sus inmediaciones, siendo necesario dicho seguimiento pues los daños se pueden manifestar al cabo de varios años (afirmación literal del autor del informe)

El tejo más pequeño no se ha visto afectado por las obras.

Por razones de higiene democrática, las Consejerías de Cultura y Turismo y Medio Ambiente y Desarrollo Rural del Principado de Asturias deberían proporcionar a la ciudadanía los dos informes realizados por don Tomás Díaz sobre los tejos de Abamia, pues estamos seguros de entenderlos por nuestros propios medios, sin interpretaciones de políticos.

Respecto a otros temas comentados por el señor Rodríguez Asensio (La Nueva España, artículo de Bárbara Morán, El Comercio, artículo de Ana Moriyón), es decir la protección del entorno y la restauración del monumento, queremos manifestar que nos mantenemos, como nos hemos mantenido en lo referente a los tejos, en nuestra posición, el entorno no tiene protección legal (así lo ha manifestado el fiscal de Medio Ambiente, don Joaquín de la Riva) y los fundamentos científicos aplicados en Abamia han sido y son perfectamente cuestionables, como quedará de manifiesto en el futuro.

Deseamos fervientemente que el optimismo de don Tomás Díaz respecto al futuro de los tejos de Abamia se confirme, y también deseamos que el Gobierno del Principado de Asturias, desde ahora mismo, proteja a los tejos y demás árboles monumentales (por ejemplo los dos magníficos magnolios japoneses del parque municipal de Cangas de Onís) respetando a los "tejólogos" y combatiendo a los "tejicidas" (aunque tengan titulación académica).